HOMENAJE A ALICIA MOREL

Enviar este Artículo Imprimir este Artículo Aumentar tamaño de letra Disminuir tamaño de letra

A ALICIA MOREL CON CARIÑO

Editorial Nueva Patris siente la partida de la reconocida escritora Alicia Morel, quien durante su vida publicó con nosotros los libros "El Árbol de los Cielos" y "Hagamos Títeres". Compartimos un extracto del homenaje realizado en su funeral por María Eugenia Coeymans, también una de nuestras autoras.

"Ella, en sus obras, imprime leyes inmutables para sus personajes y el entorno en que se desenvuelven.
Crea un universo de seres mágicos, que coexiste con el mundo real de los humanos.
Aparece, no solo la magia, sino también, elementos de origen bíblico.
A un personaje encarga "cuidar y recoger las gotas del rocío del Paraíso que cayeron en profundas grutas, cuando un ángel de fuego expulsó a Adán y Eva del Jardín del Paraíso."
A través de sus protagonistas Alicia plantea su cosmovisión.
En la lucha entre el bien y el mal, ella presenta el maligno plan: "influir en los ancianos y en los niños, generando discusiones para aislar a unos de otros y avanzar en la destrucción del amor y de la familia humana".
"Hasta nosotros han llegado noticias de una escasez de amor, ese que es capaz de sacrificarse por el otro, sea hermano, amigo o desconocido", agrega.
Una acertada visión de la realidad contemporánea, donde se encuentran amenazados los vínculos fundamentales del ser humano, en especial los familiares, por la tecnología mal usada, las incomprensiones recíprocas, la falta de aceptación de la originalidad de cada uno.
El trasfondo humanista cristiano en su presentación del bien, en la búsqueda del amor, me recuerda eso de "no devolver la misma moneda":
Uno de sus personajes propone:
—En vez de tapar los mil hoyos, vaciaremos por ellos buenos sentimientos, como compasión, amistad y amor entre padres e hijos, entre hermano y hermana.
Sus pequeños duendes ofrecen rayos de sol, melodías musicales y flores que brillan.
Alicia, valora el encuentro entre generaciones y lo manifiesta en sus escritos:
"¡Los abuelos saben el origen de las familias! Si los llevan a vivir lejos, la familia no conocerá su tradición, no tendrá raíces y cualquier ventolera hará volar a hijos y nietos como paja sin destino."
Nada queda fuera de su radar en sus obras: la presencia de las distintas etnias en Chile; la llegada de duendes inmigrantes; el matonaje y el cuidado de la amistad; el uso de la tecnología para comunicarse, el poder oírse las voces...
Unas palabras suyas, llegan como consejo inteligente, de una vida plena, vivida en la presencia de Dios, con sabiduría, humildad y gran conocimiento de la naturaleza humana: "Si abrimos bien los ojos, veremos que las flores luminosas brillan en las risas y sonrisas, en las amistades, en los que cuidan sus animales, en los que siembran jardines y plantan árboles y en los que respetan y aman a los ancianos que saben todos los cuentos."
Valiente planteamiento en tiempos en los que parece importar más el tener, el poder y el placer, antes que detenerse en el ser y responder al querer de Dios, como lo hizo ella a lo largo de su existencia.
Una visión de la realidad en que vivimos, sumergida en la fantasía, en un estilo literario que seduce y atrae, maravilla y encanta, como ella lo hizo con nosotros.
Gracias Padre Dios por el gran regalo de Alicia."

Ver más: